Algo se rompió. Lo que sigue habla de querer acabarlo todo.
Si hoy duele demasiado, hay alguien despierto:
México, Línea de la Vida 800 911 2000 (24 h).
Argentina, Centro de Asistencia al Suicida 135 o (011) 5275-1135 (8 a 24 h).
Puedes seguir leyendo o irte. Aquí nadie juzga.
Carta a quienes siguieron
Todo siguió.
No fue castigo, ni tampoco recompensa.
Simplemente siguió.
Y yo con eso.
No sé muy bien cómo se hace para segui viviendo cuando ya no hay nada por qué hacerlo.
Igual corro.
Igual respondo todos esos mensajes que no dicen nada.
Igual sigo como si hubiera algo que todavía tuviera que probarme.
Sigo viendo las grietas.
Ahora sin drama,
Ahora con la costumbre de quien
Ya entendió que no va a poder taparlas.
La de quién entendió
Que quizás no es necesario.
A veces me descubro caminando,
Como si no cargara nada,
Y me da miedo.
Miedo a olvidarme del lugar donde estuve.
Miedo de no saber si volví,
O si esta versión mía es
Solo un envase de algo que no terminó de ser.
Por dentro hago equilibrio.
No para no caer,
No para avanzar.
Solo para quedarme.
Seguir no fue una decisión.
Fue lo único que quedaba.